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sindicato
médico de euskadi
euskadiko sendagileen sindikatua
Comulgar
con ruedas de molino
Osakidetza infravalora sistemáticamente los promedios de asistencia
Osakidetza emite
regularmente información sobre la asistencia sanitaria dispensada en
consultorios y Centro de Salud. Esta información incluye variados índices
individuales y globales: medias consultas (ordinarias y urgentes) y avisos domiciliarios,
referidas a trabajadores individuales, a Centros de Salud concretos y a la red
asistencial primaria de la Comarca en su conjunto.
Estos índices se presentan como el resultado de un riguroso proceso de
datos y, por ende, como la verdad científica y objetiva;
verdad esta que contrasta con una muy distinta apreciación desde lo sanitarios,
a pie de obra.
En una palabra: Osakidetza muestra unos ratios de actividad muy
modestos en Atención Primaria, que no se corresponden con la sensación
de agobio asistencial, que transmiten médicos y enfermeras.
La letra impresa en informes y estadísticas adquiere, automáticamente,
el carácter de verdad absoluta y objetiva. Todos terminamos creyéndola,
porque no nos preguntamos acerca de su origen y elaboración. Sin embargo,
en muchos casos, tras esta aparente consistencia, no hay sino fuegos ratifícales.
Historia de un descubrimiento
Hace un tiempo, conocimos los datos de actividad asistencial de un médico
de cierto Centro de Salud. La plantilla asistencial, procesada como real
por Osakidetza, mostraba que el citado médico había trabajado
22 días, en los que había realizado 268 asistencias (de las cuales
20 eran sin cita).
En consecuencia, su promedio mensual de trabajo, ascendía a la ridícula
cantidad de 12,18 actos/día.
La realidad era, sin embargo, muy diferente: por diferentes razones, el citado
médico había trabajado realmente 11 días, sin que fuera
sustituido el resto de los días. Por otra parte, las consultas urgentes
y sin cita que asumió fueron 93 (y no las 20 que constaban en la planilla
oficial).
Con estos nuevos datos, el un promedio real era de 31 actos médicos/día,
mucho más acorde con la situación trabajada.
La certeza de chapuza estadística crece al máximo, cuando se constata
que el mes de marzo de 2002, tuvo solamente 18 días laborables hábiles.
Una falsedad estructural
Para extraer los promedios de asistencia, es preciso contar el número
de consultas de todo tipo y relacionarlo con el tiempo de trabajo empleado.
Es precisamente aquí, donde radica el vicio de cálculo más
llamativo.
Osakidetza considera que todos los puestos médicos están cubiertos
durante 22 días al mes; con independencia de que esté presente
el titular o un sustituto a tiempo completo, que se trate de una cobertura parcial
o que no se sustituya e absoluto.
Estos 22 días son igualmente inamovibles, aunque el mes en cuestión
tenga únicamente 19, 20 ó 21 días hábiles. Cuando,
por cualquier razón, un sanitario falta al trabajo y no se le sustituye,
pasa a ser considerado como un día de trabajo con cero asistencias.
Muchos flecos despreciados
Siendo el tiempo de trabajo real de cada sanitario el factor distorsionador
más importante, no faltan otros componentes que empujan en el mismo sentido
(siempre hacia abajo) los promedios de trabajo en Atención Primaria:
Consultas telefónicas que no se tienen en cuenta
Asistencias,
en principio individuales, que se transforman en dobles, durante
el proceso de consulta.
Urgencias
y otros fuera de cita que no se hacen constar en las planillas.
Consultas
inmediatas derivadas de la asistencia en la consulta.
Para ser rigurosos en el
análisis, hay que admitir que existe un sesgo favorable, el único
que hemos podido encontrar: se trata de aquellas citas que, finalmente, resultan
fallidas, porque el enfermo no se presenta en la consulta.Una consulta reveladora
Es difícil cuantificar detalladamente el efecto distorsionador que hemos
analizado. No obstante, podemos promediar unas cifras aproximadas y globales:
Si el porcentaje conjunto
de sustituciones fuera del 75% en un Centro de salud determinado, los promedios
de consultas aportados por la Empresa, arrojarían una infravaloración
del 25%.
Con estas aproximaciones
que lanzamos a título de hipótesis, podemos concluir dos hechos
palmarios sobre los datos/promedio de asistencia que esgrime osakidetza, tanto
hacia los trabajadores, como hacia la opinión pública:
1.- Los promedios de asistencia
están sistemáticamente infravalorados, tanto más cuanto
menor sea el nivel de sustituciones
2.- Osakidetza desconoce
los promedios reales de asistencia sanitaria, por lo que las cifras oficiales
que proporciona son inútiles.
3.- La experiencia
diaria de cada médico en su consulta, constituye un mejor acercamiento
a la realidad que todo el aparato estadístico de Osakidetza.