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La Dirección de Cruces pretende que recuperemos las jornadas de descanso tras la guardia de presencia física
La Dirección del hospital de Cruces pretende que los ginecólogos de este centro recuperen los sábados las horas de libranza, que nos corresponden tras la guardia de presencia física.
Al parecer, esta decisión se debe a la lectura interesada que hace la Dirección de Cruces de la Sentencia del Conflicto Colectivo sobre guardias. Y decimos al parecer, porque sus responsables no han sido capaces tan siquiera de notificarlo en persona; sino que se han valido de una secretaria del departamento para comunicarlo verbalmente.
La medida afecta a un total de 27 ginecólogos. Un colectivo siginificativo al que la Dirección de Cruces debería mostrar un mínimo respeto y comunicárselo de la manera adecuada: personalmente, por escrito y, como no, indicando los motivos de ese cambio.
Lectura interesada de la sentencia
No sabemos si esta actitud se debe a que se les cae la cara de vergüenza por la decisión adoptada o a que nos consideran tontos o peleles o todo a la vez, porque la citada sentencia no dice en ninguna parte que se deban de recuperar las horas; más bien todo lo contrario.
Si se han leído la sentencia, verán las declaraciones de la Directora General de Recursos Humanos, durante el juicio, en las que dice textualmente en el punto Cuatro (hechos probados)Hecho 4:
Los médicos que hacen guardia de presencia física en hospitales de Osakidetza, inmediatamente después de cumplir una jornada de trabajo, no realizan la que tenían asignada, correspondiente al día saliente de guardia y Osakidetza no les hace recuperarla, computándolo como tiempo trabajado, e igual sucede si la guardia de presencia física tiene lugar en domingo o festivo y el día saliente de guardia tiene asignada jornada de trabajo.Exigimos un trato más razonable hacia los médicos por parte de la Dirección de Osakidetza, que el reflejado por la Dirección de este hospital; porque nos están abocando una vez más, a una actitud beligerante contra la empresa y a perder el interés por el trabajo bien hecho. Algo que, según se desprende de su actitud, los únicos que lo valoramos somos los médicos..