Perversiones en el régimen
de trabajo de los médicos eventuales
La suerte de un médico eventual cuando acude a trabajar, coyunturalmente, en un Centro de Salud, es muy variable. En algunos casos, se dan situaciones de abuso. Describiremos dos supuestos frecuentes y la manera de enfrentarse a ellos.
Si el contrato firmado, lo es para sustituir a un médico
ausente, las tareas a realizar son las correspondientes a ese médico
y durante toda la jornada, sean 7 ó 9 horas. Pueden y deben rechazarse
trabajos y tareas que el médico al que se sustituye no realiza.
En ocasiones, el propio interesado desconoce la naturaleza de su contrato
y piensa o le han dicho que el citado contrato es para sustituir una ausencia
concreta cuando en realidad, se le contrata para realizar tareas diversas.
Este tipo de contrato se describe a continuación:
El nombramiento más frecuente
es el que llaman de acúmulo de tareas. Se hace
un contrato a tiempo definido (3,4,5
.horas). La perversión
consiste en asignar a este tiempo limitado unas tareas ilimitadas.
Por ejemplo: Se le dice que debe hacer el cupo y los avisos del médico
A, o bien se le asignan las consultas de los médicos A y B. Todo
ello sin fijar un límite.
En estos casos, se puede y se debe protestar ante el JUAP del Centro.
Si ello no resulta factible se debe hacer el trabajo, utilizando todo
el tiempo necesario para ello y a continuación solicitar al
JUAP que gestione el pago de las horas reales invertidas y que sobrepasen
las contratadas.
Esta reclamación no solo es justa sino completamente legal.