A vueltas con la exclusiva


Madrid ha hecho desaparecer la exclusiva; Baleares sigue sus pasos, y otras Comunidades marchan detrás. Euskadi –y alardean de tener la mejor sanidad– sigue en el furgón de cola, maltratando a sus médicos.

Hace 16 años la instauración del Complemento de Exclusividad fue un aumento de sueldo encubierto que venía a remediar unos niveles retributivos lamentables. La fórmula pudo tener sentido en aquellos años de plétora médica y exigencia social de más reparto de trabajo.

Con el paso del tiempo, la cara injusta y discriminatoria de este complemento ha ido acentuando sus perfiles. La Sanidad ha cambiado; la intensidad del trabajo en el sector público no es diferente de cualquier otro. Si hace dos décadas era posible compatibilizar actividad pública y privada, esto supone hoy día un esfuerzo muy importante que no debe ser penalizado. Por otra parte, en estos 16 años, la inflacción se ha comido – literalmente – aquel viejo aumento salarial.

En el momento actual, camino del 2004, el sueldo de un médico sin exclusiva es ridículamente bajo ¿a quién le extraña la desmoralización que campea por los hospitales? Sólo un 20% de los médicos de la red sanitaria vasca trabaja sin exclusiva. No costaría gran cosa remediar esta situación. Ya es hora de que se transforme este anticuado complemento.

Desde el Sindicato Médico de Euskadi – SME revindicamos un nuevo sueldo base que incluya el dinero de la actual exclusiva para todos los médicos. Después habría que hablar de penosidad, peligrosidad, festivos, nocturnidad….. Si se paga a otros estamentos ¿por qué no a los médicos?