sindicato
médico de euskadi
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Acuerdo de condiciones de trabajo: las negociaciones se encuentran en punto muertoTras más de cuatro años sin negociación colectiva, Osakidetza pretende solventar la cuestión, con unos pocos ajustes de detalle, sin entrar en los problemas nucleares que están en la base del descontento de los médicos, malestar que el Consejero de Sanidad Gabriel Inclán, se ha visto obligado, muy a su pesar, a reconocer en público.
Osakidetza no quiere mover pieza en el pago de unas guardias, que se abonan a precios de saldo y sin ninguna clase de reconocimiento por trabajar en régimen de nocturnidad y en días festivos. Las libranzas siguen siendo un derecho ficticio, cuya recuperación queda a discreción de la empresa. Ni el Consejero, ni quien maneja el dinero de la Sanidad se inmutan con el 14% de pérdida salarial que hemos sufrido los médicos, pacientemente, en la última década. No quieren ni oír hablar de la exclusiva, ni de Atención Primaria, ni de Interinos y eventuales ni de MIR.
Tienen un solo cartucho en la recámara: El Desarrollo Profesional. Es un eufemismo (el prurito de marcar diferencias) de lo que en todos lados es, pura y simplemente, Carrera Profesional.
La Consejería quiere vender a los médicos, un proyecto impresentable, que no resiste comparación con otros Servicios de Salud. Lo más indignante es, que este Desarrollo Profesional (por algo no quieren llamarlo carrera), deja de lado a la mayor parte de la plantilla médica, a la que, en voz baja, consideran un lastre a desprender.
Como otras veces, van a poner en marcha su maquinaria de propaganda para vendernos saldos como si fuesen marcas de primera línea: son maestros en eso.
Es evidente que, ni Osakidetza ni el Consejero Inclán, se moverán mientras no se les obligue a ello. Están servidas las condiciones para un otoño caliente. Intentarán desmovilizarnos; no nos dejemos engañar por cantos de sirena.