sindicato
médico de euskadi
euskadiko sendagileen sindikatua
El camale—n y el chipir—n
Sobre la actitud de los talibanes que dirigen la federaci—n de facultativos de Hospitales de Euskadi (FFHE)
Me refiero en exclusiva a la FFHE, y ni siquiera a todos, sino a los que dise–an y alimentan su p‡gina Web. Dejo fuera a la Asociaci—n del Hospital Donostia (no me extra–a que hay‡is roto) y otras asociaciones hospitalarias.
Hay que reconocer que sois maestros del noble arte de la prestidigitaci—n, y la acompa–‡is excelentemente con el insulto y la calumnia. Utiliz‡is como nadie la piel del camale—n y la tinta del chipir—n.
ŔAhora resulta que la Carrera Profesional de Osakidetza es una porquer’a?
Estamos de acuerdo, por supuesto: era una porquer’a y ahora la han adecentado un poco. S—lo, que ocult‡is un peque–o detalle: Estuvisteis negociando una Carrera que el Sindicato MŽdico hab’a rechazado ya por insuficiente y cicatera. Y casi puedo decir que la apoyasteis, puesto que se present— en los hospitales como Ňlo mejor que se pod’a obtenerÓ. Claro que al final, las Asambleas os enmendaron la plana, porque en algunos Hospitales (ah’ est‡ Txagorritxu, por ejemplo) vencieron nuestras razones y nuestra oposici—n.ŔAhora enumer‡is todas y cada una de las pegas de la Carrera de Osakidetza?
ÁQuŽ casualidad! Una por una las fuimos exponiendo en nuestros documentos desde hace dos a–os y desgranando en las Asambleas de Atenci—n Primaria y de algunos Hospitales.ŔAhora os dais cuenta que Osakidetza ha metido en la Carrera objetivos de productividad?
ŔAhora os escandaliz‡is del tratamiento que la Carrera da al interino?
Es una aportaci—n nuestra (no existe en ninguna otra Carrera... claro, que para eso hay que haberlas le’do y contrastado), imbricar Carrera Profesional y OPE para beneficiar al interino, especialmente al interino de larga duraci—n. Osakidetza est‡ utilizando esta imbricaci—n como un gancho m‡s, aunque su oferta no se acercaba ni de lejos a la exigencia del Sindicato MŽdico.ŔAhora hurg‡is en la pŽrdida salarial del 15% en la śltima dŽcada (Copyright del Sindicato MŽdico) en la reforma de la ExclusivaÉ.?
No salgo de mi asombro ante tanta desvergźenza. De repente importan mucho, un mont—n de cosas que no eran cosecha vuestra. Nada digo de la Atenci—n Primaria, de los FarmacŽuticos, los Psic—logos o la Salud Mental, porque os importan un pimiento, aunque sean m‡s del 40% de los Facultativos.Todos estos puntos est‡n en la Plataforma que mueve las convocatorias de huelga, las que vosotros no s—lo no querŽis apoyar, sino que, incluso, boicote‡is.
Y no quiero pasar por alto las guardias...
Efectivamente, es un mŽrito importante (de la Asociaci—n de Donosti, que no vuestro) el haber conseguido que los jueces declaren la guardia como hora de trabajo, y, en su caso, hora extraordinaria. Nunca compartimos, es cierto, el exagerado optimismo con que se afirm— que el Juzgado obligaba al pago de las guardias como horas extras.ŔNo sois vosotros, la FFHE, quienes solicit‡steis en un conflicto colectivo (perdido) que la hora extra se pagase Ň como m’nimo a precio de hora ordinariaÓ ?
ŔNo es el Sindicato MŽdico quien ha solicitado en otro conflicto colectivo (tambiŽn perdido) que la hora extra se pague al 150% o al 200% segśn los casos?
ÁQuŽ rostro! ÁQuŽ manera de mentir! Mira que estamos acostumbrados a oir en pol’tica trolas grandes como planetas. TenŽis buenos maestros; hasta los habŽis dejado cortos.El Sindicato MŽdico, con SATSE y ELA est‡ metido en un proceso reivindicativo de medio plazo. Estamos en huelgas, que los mŽdicos de Atenci—n Primaria y de algunos Hospitales han seguido de forma importante. No en otros Hospitales, ya lo hemos visto. Os habŽis dedicado a promover un boicot activo. ÁÁSin calificativos!!
Pase que no quer‡is uniros a las reivindicaciones generales (los firmantes en minor’a del Acuerdo, dicen que s—lo contemplan intereses de los mŽdicos). Pase que hay‡is deso’do repetidas ofertas para la unidad de acci—n entre todos los mŽdicosÉ. Lo que no tiene nombre son vuestras mentiras.
Ahora, cuando os encontr‡is sin saber quŽ hacer ni quŽ decir, busc‡is un chivo expiatorio: el Sindicato MŽdico, como siempre.
Los mŽdicos no somos tontos: cuando alguien busca un mu–eco para darle en el morro, est‡ muy claro lo que pretende: desviar la atenci—n.