sindicato médico de euskadi
euskadiko sendagileen sindikatua


Desde sus inicios, el SME ha dejado bien a las claras que sus objetivos están en la defensa de los intereses de los médicos, sin participar de ningún interés político. Y qué duda cabe que el Plan de Normalización Lingüística es una cuestión política; sin embargo, a nadie se le escapan las repercusiones laborales que va a conllevar. Por ello, te exponemos en este Boletín, tanto nuestro análisis sobre el mismo, como una “Guía orientativa” sobre las pautas que se van a llevar a cabo.

En opinión del SME, este Plan tiene unas características que, a buen seguro, van a repercutir en todos los médicos. En resumen, podemos destacar 4 puntos:


Se exige un perfil lingüístico excesivamente alto. El objetivo del plan debiera centrarse en introducir el euskera como lengua de servicio a la población, como lengua, en una palabra, de relación con los usuarios del servicio.

El periodo de implantación es muy corto. Hemos pasado de los 15 años del primer borrador, a los 6 del actual. Este drástico acortamiento tendrá, indudablemente, consecuencias negativas en la aceptación social del proceso.

El proyecto mantiene un alto grado de indefinición.

Indefinición en el diseño del mapa sanitario lingüístico
No se precisa cuál será el porcentaje final de puestos de trabajo, con perfil, en función de las diferentes tasas de penetración del euskera en nuestra Comunidad. La velocidad de implantación será, obviamente, diferente en el Goierri guipuzcoano y en La Rioja alavesa, pero no se sabe dónde estará la meta.

Indefinición en los derechos del personal afectado
No hay ninguna previsión sobre el destino de aquel personal, propietario, que no llegue a cumplir el perfil exigido. Un vacío que genera incertidumbre y malestar.

Se quebrantan derechos adquiridos.
Queda gravemente afectado el derecho del propietario a poder trasladarse, ya que sus posibilidades estarán limitadas a las plazas carentes de perfil vencido.
No se garantiza el principio de libertad de elección mutua entre el médico y sus pacientes.
No se contempla un régimen de exenciones para el interino, por lo que, tras muchos años de servicio al sistema, muchos quedarán imposibilitados para seguir trabajando.
La vigencia
del plan será
de 6 años
Abierto a evaluación permanente, para su adecuación constante
Primera evaluación de resultados al será de tercer año y una general al sexto año de vigencia
La implantación se hará de manera progresiva
Los servicios sanitarios relacionados con población infantil tendrán prioridad de euskaldunización
Valoración sobre el Plan
Posibles
exenciones
Ver Plan y Alegaciones
del SME